El Blog de Mariela Castro

Confusiones comunes: dilucidando términos

Después de una sesión de trabajo con Rosa Mayra Rodríguez Lauzurique y Alberto Roque Guerra, especialistas del CENESEX, a propósito de una iniciativa presentada por la Comisión de Educación Sexual de la oriental provincia de Santiago de Cuba, quiero socializar algunas reflexiones sobre la confusión generalizada en el uso de algunos términos relacionados con las orientaciones sexuales y las identidades de género.

Las personas con identidades de género no conformes son aquellas que transgreden las normas de género socialmente impuestas, es decir, no se ajustan a los preceptos culturales que definen lo que significa ser masculino y femenino. Dentro de estas expresiones legítimas de la sexualidad, se incluyen a las personas travestis, transgénero y a las personas transexuales, entre otras. Hoy día se les conoce a este grupo humano como personas trans.


Muchas personas no diferencian las características de las personas homosexuales, travestis, transexuales y transformistas. Usando una expresión popular “a todos lo incluyen en el mismo saco”.

Es importante hacer notar que todas las personas tenemos una identidad de género en torno a los esquemas binarios de masculinidad y feminidad. Cualquier identidad que transgreda estas normas históricamente establecidas queda sin reconocimiento social y legal. También todas las personas, desde su identidad de género, reconocen su orientación sexual o sexo-erótica. Esto significa que una persona identificada con el género masculino puede sentir, a lo largo de su vida, atracción sexo-erótica por una mujer (heterosexual), por un hombre (homosexual) o por ambos géneros (bisexual). La orientación sexo-erótica puede ser estable o variable a lo largo de la vida de la persona.

En nuestro contexto socio-histórico la mayoría de las personas trans son hombres o mujeres biológicos que se visten, gesticulan y actúan con características del otro género. Las personas transexuales tienen la peculiaridad de sentir profundamente la pertenencia al género diferente al sexo asignado en el momento del nacimiento. En su gran mayoría requieren de un acompañamiento profesional para ajustar sus cuerpos a sus mentes, mediante el tratamiento hormonal y/o quirúrgico.

El transformismo es una expresión artística que ha estado presente a lo largo de la historia en diferentes sociedades y culturas. Generalmente es interpretado por hombres que representan personajes femeninos. No es exclusivo de hombres homosexuales.

El estigma que la familia y la población en general depositan sobre las personas trans les produce un intenso sufrimiento, resultantes de los mecanismos histórico-culturales de discriminación que las sociedades deben superar. Es por ello, que el trabajo con las personas trans requiere de un conocimiento de sus realidades y de sus necesidades, así como del necesario empoderamiento de este grupo humano.

Desde el año 2001, el Centro Nacional de Educación Sexual, con apoyo del Ministerio de Salud Pública, del Fondo Mundial de Lucha contra el sida, la Tuberculosis y la Malaria y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha trabajado exitosamente en la implementación del proyecto TransCuba (antes  Proyecto “HSH-Travesti”).

Personas trans han sido formadas en todo el país en la promoción de salud sexual y en la prevención de las ITS-VIH/sida, así como en la apropiación de conocimientos que permiten un crecimiento en la autoestima, la adquisición de herramientas para el diálogo y la concertación y conocimiento de sus derechos, para un justo ejercicio de su ciudadanía.

El proyecto ha implementado en todas las provincias del país un programa para la formación de promotoras y promotores de salud sexual con énfasis en la prevención de las ITS y el VIH/sida, basados en la identificación de sus necesidades de aprendizaje y el uso de los códigos de comunicación existentes en esta población.

Sin embargo, se requiere ampliar el impacto de nuestras estrategias educativas en este grupo, caracterizado por una gran vulnerabilidad en su salud física y mental, así como social. El CENESEX y su red de activistas desde el Programa Nacional de Educación Sexual (ProNES) proponen desarrollar con los gobiernos locales un conjunto de acciones resultantes de un proceso de elaboración participativa, con todos los actores sociales comprometidos con el ProNES.

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